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CaixaBank exigió reducir en ese número la plantilla de la entidad absorbida
y dotará a la obra social con 500 millones de euros
http://www.eldiariodetenerife.com/2012/05/28/1-500-empleados-de-banca-civica-diran-adios-a-su-actividad/
CaixaBank, según sostienen algunas fuentes, ha exigido a Banca Cívica que
ésta se desprenda de 1.500 empleados, mediante un plan de jubilaciones que se
pondrá en práctica inmediatamente.
Los trabajadores del banco absorbido que
hayan cumplido 54 años podrán irse a casa con jubilaciones anticipadas e
incentivos diversos. Los que no, se someterán a movilidad funcional, de acuerdo
con las necesidades de CaixaBank. Algunos sindicatos han protestado, pero la
decisión está tomada.
Las condiciones que ofrece
CaixaBank a los empleados de Banca Cívica que se queden son las mismas de los
que trabajan ahora en el grupo catalán. Los que permanezcan en sus puestos
saldrán ganando: el grupo La Caixa mantiene unas condiciones de trabajo, unos
planes de pensiones y unas ventajas para sus empleados excelentes. Pero hay una
pega: si los mandan de Canarias a Cuenca se tendrán que marchar. En lo posible,
esto no sucederá frecuentemente, pero todo puede ser.
El primer grupo
bancario español se estrena con unos activos de 342.000 millones de euros, el
15% de la cuota de mercado de la banca española. Todavía queda un trámite,
después de todas las asambleas de las cajas de Banca Cívica celebradas ya: la
junta general de CaixaBank y Banca Cívica, el próximo 26 de junio, para aprobar
definitivamente la fusión.
En la Fundación La Caixa trabajó como
máximo responsable un tinerfeño, Alejandro Plasencia, ya
jubilado, que llegó muy alto en la organización de La Caixa. Alejandro, ex
jugador de aquel mítico equipo del Náutico de Primera División, fue el jefe de
la Infanta Cristina, que trabaja para la entidad catalana, aunque con un
cometido muy light.
También está muy valorado en la organización el
representante de La Caixa/CaixaBank en Canarias, el también tinerfeño
Andrés Orozco.
Hay datos interesantes que avalan la fusión,
como los niveles de liquidez que mantendrá el nuevo grupo, una morosidad menor
que la media nacional (5.5% frente al 7,62%), unos créditos de 231.000 millones
y unos depósitos de 179.000 millones de euros.
Será el banco fundamental y
mayoritario en Cataluña, Baleares, Andalucía, Canarias y Navarra y estará muy
bien posicionado en otras comunidades autónomas.