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martes, 24 de julio de 2012

La Caixa prejubilará a 500 trabajadores de 58 o más años

El ajuste de empleo en las entidades financieras no cesa. Mientras Banca Cívica estima que, de aquí al 31 de julio, habrá reducido en un 20% su plantilla (en torno a 1.500 empleos), Caixabank prejubilará a unos 500 empleados que cumplieron 58 años durante el primer trimestre del año.
PAMPLONA. La entidad catalana afronta de este modo su propio ajuste de red y oficinas y lo hace en el momento previo a la absorción de Banca Cívica, integrada por Caja Navarra, Cajasol, Caja Canarias y Caja Burgos. Esta entidad prejubilará a cerca de 600 trabajadores y aproximadamente otros 300 se han acogido hasta el momento a las bajas voluntarias planteadas por la empresa. En el caso de Caja Navarra, esta cifra se reducía a poco más de una treintena, entre salidas definitivas (45 días, con 42 mensualidades de tope) y temporales (un año en el paro, con un complemento del 25%). Según publicó El Mundo, en torno al 38% de las bajas de Banca Cívica serán suspensiones temporales forzosas. Este proceso de salidas está abierto hasta finales de julio. La integración será un hecho el 3 de agosto.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Banca Cívica suprimirá 1.500 empleos con prejubilaciones y bajas incentivadas

La entidad cierra un acuerdo con los sindicatos que afecta al 20% de la plantilla · En paralelo, y junto con Caixabank, pacta el traslado de hasta 850 trabajadores y la homologación de las condiciones laborales

http://www.diariodesevilla.es/article/economia/1264586/banca/civica/suprimira/empleos/con/prejubilaciones/y/bajas/incentivadas.html


Banca Cívica alcanza la paz laboral con los sindicatos y deja el camino libre para que su fusión con Caixabank siga su camino sin complicaciones. En realidad, ayer se logró un doble pacto: por un lado, la entidad que copreside Antonio Pulido cerró el ajuste derivado de la absorción y, por otro, y esta vez junto con Caixabank, se firmaron las condiciones de integración de los empleados de Cívica en la entidad catalana. En el lado sindical, han apoyado el acuerdo UGT y CCOO, mientras que CGT y los nacionalistas vascos LAB y ELA lo han rechazado. 
 
El ajuste en Banca Cívica contempla la supresión de 1.500 empleos, el 20% de la plantilla, mediante un proceso de prejubilaciones, bajas incentivadas y suspensiones de contratos. No está claro en qué medida afectará a Cajasol el proceso, dado que en gran medida las bajas son voluntarias, pero puede ser la mitad, unos 750, ya que éste es el peso de la plantilla de la entidad en Banca Cívica. 
 
El acuerdo de reestructuración prevé la prejubilación de aquellos trabajadores que tengan como mínimo 54 años, cuenten con seis años de antigüedad en algunas de las entidades de Banca Cívica y en la fecha de su jubilación hayan cotizado 33 años. Los prejubilados percibirán una cantidad bruta anual equivalente al 75% de la retribución percibida en los doce meses anteriores a las prejubilaciones. 
 
Las bajas incentivadas tienen un carácter voluntario y se podrán beneficiar de ellas todos los trabajadores menos los que estén en la edad de prejubilación. Si el empleado se acoge antes del 15 de julio de este año, recibirá 45 días por año trabajado con un límite de 42 mensualidades y 300.000 euros. Si espera hasta más allá de esa fecha, la indemnización será de 35 días, con un máximo de dos años y 200.000 euros, y con la fecha límite del 31 de diciembre de 2013. 
 
Según el número de años trabajados, además, recibirán una cantidad adicional, que oscilará entre los 10.000 euros de los que estuvieron cinco años hasta los 30.000 con más de 20 años de servicio. Y si son mayores de 50 años se añadirán 100.000 euros más. 
 
Las suspensiones de contrato, por último, tendrán una duración de un año con carácter general y se podrán solicitar hasta el 15 de julio. 
 
En paralelo a este ajuste, Caixabank, Banca Cívica y los propios sindicatos alcanzaron un acuerdo de integración laboral entre ambas entidades, que establece una progresiva homologación de las condiciones de los trabajadores de Banca Cívica a los del banco de La Caixa. 
 
El acuerdo garantiza la retribución actual fija anual de Banca Cívica y establece la equiparación salarial de forma progresiva, durante un plazo de cinco años, desde la fecha efectiva de la integración. 
 
El nuevo pacto también establece las condiciones en las que se aplicará la movilidad geográfica y la consiguiente compensación económica, en los casos necesarios. Establece, para este fin, un plazo de dos años y un límite de 850 personas. Los traslados serían en principio voluntarios, y habría excepciones: no afectarían a mujeres embarazadas, lactantes, con hijos a su cargo o personas que estén cuidando a familiares enfermos. Se tendría en cuenta, además, el reagrupamiento familiar en caso necesario. 
 
Fuentes cercanas al acuerdo señalaron a este periódico que previsiblemente el pacto puede afectar más a los servicios centrales de Cajasol, ya que la centralidad del nuevo banco estaría en Barcelona. Además, los traslados se dirigirían sobre todo a Cataluña, donde La Caixa dispone de vacantes. 
 
El acuerdo prevé, por lo demás, la armonización de las aportaciones a los planes de pensiones de los empleados de Cívica a las condiciones de Caixabank, que también se homologarán de forma progresiva durante este mismo periodo. El resto de beneficios sociales de Caixabank se aplicarán de forma inmediata y se garantizará también la cobertura para todos los empleados de la póliza sanitaria. 
 
Caixabank adquirió Banca Cívica el pasado mes de marzo por 977 millones de euros. Esta integración convierte al banco de La Caixa en la primera entidad f

miércoles, 2 de mayo de 2012

El PP abarata las prejubilaciones de las grandes empresas

El PP se corrige a sí mismo y, de paso, rebaja la factura de los despidos colectivos de las grandes empresas con beneficios. La tramitación parlamentaria de la reforma laboral hará desaparecer, si los populares no cambian de intención, la penalización sobre las prejubilaciones llevadas a cabo por las grandes firmas desde abril de 2009 a abril de 2011 que la propia reforma impuso. Una enmienda presentada por el Grupo Popular librará a las sociedades con beneficios de pagar el paro y las cotizaciones sociales de los mayores de 50 años afectados por regulaciones de empleo realizadas hasta el 27 de abril de 2011. Los expedientes de regulación empleo (ERE) posteriores a esa fecha no podrán eludir el pago. La corrección supone que la Seguridad Social puede dejar de ingresar cientos de millones, ahora que sus cuentas son un obstáculo para cumplir el objetivo de déficit.
Entre los deberes que Valeriano Gómez dejó a su sucesora en la cartera de Empleo, Fátima Báñez, estaba articular cómo las empresas con más de 500 empleados iban a hacerse cargo del coste de las prestaciones por desempleo y las cuotas a la Seguridad Social cuando en los ERE despidieran a mayores de 50 años.
En abril de 2011, Telefónica anunció que pensaba despedir a 8.500 trabajadores en España aun teniendo beneficios. El Gobierno socialista reaccionó con esa medida y, aunque el ERE de la operadora quedó en 6.500 afectados y la compañía proclamó que asumiría el coste del desempleo (350 millones), el Ejecutivo no dio marcha atrás. El entonces llamado Ministerio de Trabajo usó el trámite de la reforma de pensiones para colar una enmienda —conocida como enmienda Telefónica— que establecía que si las grandes empresas con ganancias despedían a más de 100 personas en “un periodo de referencia de tres años” pagarían el paro y las cotizaciones de los mayores de 50 años prejubilados.
Báñez aprovechó la reforma laboral para hacer los deberes y fue más allá. En el decreto ley que ahora se tramita en el Congreso estableció que en ese “periodo de referencia” de tres años “también se incluirán las extinciones de contrato que se hayan producido en los tres años anteriores o posteriores al inicio del despido colectivo”. Es decir, también se tendría que pagar por los prejubilados desde 2009 si se plantea un nuevo ERE teniendo beneficios.
La aclaración retroactiva no cayó bien a los agentes sociales, defensores de las prejubilaciones porque mitigan el impacto de los ERE, y disgustó a las grandes empresas, a las que les encarecía la factura de las próximas regulaciones. La presión de ambas partes, sobre todo, de las grandes multinacionales españolas agrupadas en torno al Consejo Empresarial para la Competitividad, ha provocado el cambio de actitud popular. El Gobierno y el PP no han sido las únicas ventanillas a la que se han dirigido. También lo han hecho a otros grupos parlamentarios, explica un diputado.
La enmienda popular que elimina la retroactividad, justificada como “mejora técnica”, lo hace hasta el 27 de abril de 2011, fecha fijada en la reforma de pensiones. Los ERE presentados por posterioridad a esta fecha sí tendrán que asumir el coste.
Para hacerse a una idea de lo que supone el cambio, basta con mirar las cifras de despidos de las cajas de ahorros y los bancos que han surgido de su proceso de reestructuración en los últimos años. Un documento de Empleo de hace poco menos de un año calculaba en 13.000 los afectados por los ERE del sector (sin especificar cuantos eran prejubilados) y en 53.688 euros para las arcas públicas de cada uno de ellos en prestaciones y cuotas desde 2010.
En total, 700 millones de euros. Martín Godino, director de Sagardoy Abogados, el bufete laboral más activo en la reestructuración financiera, eleva el número a 15.000 empleados desde 2009, de ellos, casi el 90% serían mayores de 50 años, 13.000, y el coste de cada uno de ellos para las arcas públicas es de 50.000 euros.
Si la enmienda popular sale adelante, las cajas podrían ahorrar hasta unos 700 millones por los ya prejubilados si en las nuevas regulaciones de empleo que hagan despiden a empleados de más de 50 años, ya que todo el mecanismo se pone en marcha cuando el ERE afecta a trabajadores mayores de esa edad.
No obstante, hay que tener en cuenta que el deterioro del sector financiero mes a mes ha hecho que varias entidades que realizaron ERE en el pasado (CAM, Unnim, Catalunya Caixa, Novagalicia…) entren en pérdidas, por lo que ya no tendrían que pagar por las nuevas prejubilaciones. Así que la factura del sector financiero puede verse menguada por este lado. Las cajas no son las únicas afectadas por la retroactividad. En CC OO, creen que la medida, si no decae, puede repercutir en la mayoría de empresas del Ibex.
Para sindicatos y empresarios, la penalización introducida por el Gobierno de Rajoy a las prejubilaciones las hace inviables a partir de ahora. El prejubilado es un trabajador despedido, en los últimos años de su vida laboral, si bien suele obtener condiciones más ventajosas que en un despido convencional. Una vez pierde el empleo, el prejubilado, como el resto de los desempleados pasa a cobrar la prestación a la que tiene derecho durante un máximo de dos años. Esto suponía un abaratamiento del despido, pues las dos partes contaban con el seguro de desempleo en el cálculo de la indemnización.

jueves, 26 de abril de 2012

UGT y CCOO consideran "inasumible" la reducción de empleos en Banca Cívica

Los delegados de UGT y CC.OO en la mesa laboral de Banca Cívica, Juan Antonio Gutiérrez y Jesús Zamanillo, respectivamente, han coincidido hoy en calificar de "inasumible" la propuesta de reducción de empleo que propone Banca Cívica.
24/04/2012 13:32 | lainformacion.com
Burgos, 24 abr.- Los delegados de UGT y CC.OO en la mesa laboral de Banca Cívica, Juan Antonio Gutiérrez y Jesús Zamanillo, respectivamente, han coincidido hoy en calificar de "inasumible" la propuesta de reducción de empleo que propone Banca Cívica.
Tras una reunión de la mesa laboral celebrada ayer en Madrid, Zamanillo ha considerado "inaceptable" que los directivos de Banca Cívica pretendan hacer pagar a los trabajadores su "mala gestión".
Aunque la mesa laboral se volverá a reunir el próximo lunes, Zamanillo ha considerado que los directivos de Banca Cívica "no están legitimados para negociar con nadie" y ha planteado que se negocie con Caixa Bank, que es la que está a punto de absorber a Banca Cívica.
Por su parte, el delegado de UGT, Juan Antonio Gutiérrez, ha considerado que, aunque no se ha determinado en que medida afectaría a cada una de las cajas que forman Banca Cívica, entre ellas Caja Burgos, el recorte que se pretende es mayor que el que se había planteado antes de iniciar el proceso de integración en Caixa Bank.
Gutiérrez ha precisado que la entidad pretende realizar prejubilaciones a partir de 50 años, con pensiones de entre el 60 y el 70 por ciento; bajas incentivadas con una indemnización de 35 días por año trabajado; y suspensiones temporales de empleo.
Las medidas afectarían en total a unos 3.000 trabajadores de las las plantillas de las cuatro entidades agrupadas en Banca Cívica, es decir Caja Navarra, Caja Burgos, Cajasol y Caja Canarias.