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domingo, 22 de julio de 2012

El último en salir es Caisabank

El descalabro de Bankia va en aumento. El banco se queda sin inversores institucionales de referencia. Tras la salida de la mayoría de los que entraron en la Oferta Pública de Suscripción (OPS) de acciones -de la que mañana viernes se cumple un año-, el último en salir es Caixabank, según informaba esta mañana Cotizalia. De acuerdo a fuentes financieras, el grupo catalán, que invirtió 100 millones de euros (26 millones de acciones, o lo que es lo mismo, un 1,3% del total) a petición del Gobierno para salvar la colocación, estaría detrás de la oleada de ventas protagonizada en los dos últimos meses por Morgan Stanley. La venta supondría pérdidas de hasta 80 M euros.
Para los analistas de Sabadell, “de confirmarse, la noticia sería negativa pero de bajo impacto, teniendo en cuenta el volumen invertido. Caixabank tiene una provisión de 500 M euros para hacer frente al deterioro de participadas, por lo que podría no haber impacto en resultados”.

jueves, 19 de julio de 2012

Caixabank tira la toalla en Bankia y vende su paquete con fuertes pérdidas

INVIRTIÓ 100 MILLONES EN LA OPV Y PIERDE 80 MILLONES

Caixabank tira la toalla en Bankia y vende su paquete con fuertes pérdidas
Bankia se queda sin inversores institucionales de referencia. Tras la salida de la mayoría de los que entraron en la Oferta Pública de Suscripción (OPS)de acciones -de la que mañana viernes se cumple un año-, el último en salir corriendo es Caixabank. Según fuentes financieras, el grupo catalán, queinvirtió 100 millones de euros a petición del Gobierno para salvar la colocación, está detrás de la oleada de ventas protagonizada en los dos últimos meses por Morgan Stanley.
El broker del banco estadounidense se ha deshecho en las últimas ocho semanas de algo más de 16 millones de acciones de Bankia. Otros cuatro millones de títulos los ha colocado la propia sociedad de valores del grupo que preside Isidro Fainé en pleno derrumbe del banco ya nacionalizado por elFondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), aunque estas últimas ventas podrían no corresponderse necesariamente con la venta del paquete de Caixabank.

El valor efectivo conjunto de las operaciones asciende a 20 millones de euros, lo que significa que La Caixa ha vendido gran parte de los títulos que compró en la OPS -realizada contra viento y marea en julio de 2011- a un precio medio de alrededor de 1 euro por acción, a años luz de los 3,75 euros a los que Bankia salió a bolsa. Es decir, ha perdido unos 80 millones.

La orden de venta sigue viva. Caixabank fue ayer el mayor vendedor de Bankia. Colocó en el mercado 556.000 títulos en plena reacción alcista del valor, que cerró con una ganancia del 14,4% después de cinco sesiones consecutivas a la baja y una pérdida de más del 34,5% sólo en el mes de julio. Morgan Stanley fue el tercer ‘broker’ con más papel, con casi 375.000 valores colocados al cierre de la sesión.

El broker estadounidense empezó a vender después de la nacionalización del grupo. Las primeras operaciones fueron realizadas a un precio de alrededor de 1,75 euros por acción. Desde entonces, la cotización de Bankia  emprendió un brutal camino descendente que ayer tocó fondo provisionalmente cuando el grupo marcó un nuevo mínimo histórico en los 0,48 euros.

La Caixa es uno más del largo grupo de damnificados por la OPS del holding que preside José Ignacio Goirigolzarri. Su antecesor, Rodrigo Rato,convenció a algunas de las instituciones más importantes del país para que pusieran de su parte para sacar adelante una salida a bolsa que la por entonces ministra de Economía, Elena Salgado, calificó como “cuestión de Estado”. Sólo BBVA se negó entre los más grandes.

Unos pillados de lujo

Por caja sí pasaron, además de Caixabank, Banco Popular, un amigo de la casa, como Mapfre, el mayor inversor de Bankia, con el 4,3% del capital.  A la cuestación del Gobierno también acudieron grandes fortunas como Juan Abelló y Alicia Koplowitz, así como El Corte Inglés o la familia Villar Mir, la cual aún mantiene los 20 millones que invirtió en la polémica colocación.  Otros, como Banco Sabadell, que se gastó en 50 millones en salvar a un competidor directo, minimizaron las pérdidas al vender sus títulos antes de la nacionalización.

Muchas son las víctimas de una OPV que ha dejado pillados a 350.000 inversores particulares con una caída que desde la OPV alcanza ya el 84%. La mayoría son clientes de toda la vida de Caja Madrid y Bancaja, así comoun gran número de empleados, los cuales fueron invitados a comprar más acciones cuando Goirigolzarri accedió a la presidencia. Lo hicieron a entre 1,40 y 1,90 euros por acción, por lo que el error es reiterativo.

viernes, 15 de junio de 2012

Las cajas en Bolsa: Banca Cívica pierde un 47% y Bankia un 73%

http://www.elboletin.com/index.php?noticia=55335&name=economia

La breve historia de los grupos de cajas en Bolsa arroja un saldo negativo sólo 11 meses después de su debut. Mientras las acciones de Bankia se mueven un 73% por debajo del precio de su salida a la espera de la nacionalización de la entidad, Banca Cívica, menos mediática, se dejan un 47% a la espera de que CaixaBank cierre su absorción.

Las acciones de Banca Cívica no han demostrado ser una inversión demasiado rentable para los inversores y clientes de la entidad que hace apenas once meses acudieron a la salida a Bolsa. El banco co presidido por Antonio Pulido y Enrique Goñi salió al mercado el 21 de julio del año pasado, a un precio de 2,7 euros cada acción que le permitió captar 600 millones de euros. La entidad colocó aproximadamente la mitad de sus acciones entre inversores minoristas que debieron pagar un mínimo de 2.500 euros. Hoy, a media sesión las acciones se pagaban en el mercado continuo a 1,43 euros, una subida del 1,3% respecto al cierre de ayer.

El tránsito por el parqué de Banca Cívica durante estos once meses se traduce en una caída de un 47%, aunque descontando el efecto de los pagos de hasta tres dividendos con cargo a los resultados de 2011, la caída es de un 45%.

El canje en la fusión de CaixaBank y Banca Civica es de cinco acciones de CaixaBank, de un euro de valor nominal cada una, por cada ocho acciones de Banca Cívica, de un euro de valor nominal cada una, sin que se prevea ninguna compensación complementaria en dinero. A día de hoy, las acciones del banco que preside Isidro Fainé cotizan a 2,39 euros, por lo que la ecuación de canje se sitúa en 1,49 euros.

La entidad recibió hace dos años 977 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), si bien, a diferencia de las últimas actuaciones del Banco de España, estas ayudas públicas no se orquestaron a través de acciones comunes, sino de participaciones preferentes convertibles, sin derechos políticos. La entidad tenía en principio cinco años para devolver estas ayudas con unos intereses del 7,75% desde el primer ejercicio. No obstante, CaixaBank, que absorberá Banca Cívica este año, ya ha adelantado que devolverá el total del importe en un año.

Más difícil tendrá el Estado recuperar su inversión en Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia. Recientemente, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) anunció que convertiría el préstamo que otorgó a la entidad de 5.465 millones de euros en capital, que se sumará a los hasta 19.000 millones de euros que inyectará el Estado

Bankia salió a Bolsa el 20 de julio de 2011 a un precio de 3,75 euros por acción, que ya suponía una rebaja del 15% sobre el mínimo apuntado en el folleto, de 4,4 euros. Sin embargo, a día de hoy y a la espera de la inyección de ayudas públicas, el banco cotiza en 1,01 euros que suponen una caída del 73%.
 

jueves, 31 de mayo de 2012

Golfos de España (guía práctica)

Los ciudadanos españoles no nos merecemos vivir en una sociedad en donde la golfería está a la orden del día. Cada día aparecen nombres nuevos. Una gran mayoría queremos vivir en un sistema auténticamente democrático, transparente y solidario.
 http://www.elplural.com/2012/05/30/golfos-de-espana-guia-practica/
Pero eso queda muy lejos de lo que vivimos. Y cada día nos encontramos con  noticias que a algunos escandalizan y a otros, agotan. En cualquier caso no es bueno vivir en un ambiente de escándalo diario ya sea en el terreno político, económico, social o religioso.
Queremos saber lo que ha pasado en Bankia. ¿Quién ha gestionado mal? ¿Por qué se unió con Bancaja cuando eran vox populi las golferías de su presidente Olivas  y su ladrillo acumulado? ¿Por qué no se fusionó con La Caixa como querían otros? ¿Qué papel ha jugado en esta historia Esperanza Aguirre que nos quería poner de presidente de Bankia a su número dos, Ignacio González, el de la fotos en Colombia, el espionaje y demás? ¿Por qué el nuevo presidente Goirigolzarri defiende  a Rato? ¿Por qué no se piden explicaciones a Blesa? ¿Por qué no se crea una comisión de investigación?
Por lo visto “no hay responsables concretos de que la mitad del sistema financiero esté comprendido en la categoría de bonos basura, o que casi 800.000 millones de activos depositados en las entidades bancarias figuren bajo esa calificación de las agencias de riesgos” afirmaba Joaquin Estefanía, periodista y economista en El País el pasado domingo.
Nadie quiere interrogar a estos señores que han llevado a Bankia a la ruina y de paso están arrastrando al sistema bancario español. Deberían estar todos dando explicaciones en el Congreso de los Diputados y algunos  en el juzgado, pero Rajoy y Gallardón  dicen que “no es el momento oportuno”. Quizás lo menos oportuno es que estemos en manos de éstos señores.
Para intentar arreglarlo, Rajoy aparece en una rueda de prensa en la sede del PP ¿por qué no la hizo en Moncloa? ¿Hablaba como presidente del partido o presidente de todos los españoles? Y todavía lo estropeó más. Nervioso e inseguro nos volvió a decir que no quiere ayuda europea cuando la palabra intervención está en boca de todos. Intervención bancaria pero al fin y al cabo intervención.
Por si esto fuera poco seguimos viendo como uno de los directivos de Bankia, Aurelio Izquierdo, mano derecha de José Luis Olivas, tendrá derecho a una indemnización de cerca de 14 millones de euros en pensiones y  prejubilación.  Este señor dejó la  entidad en octubre pasado y pasó a dirigir Banco de Valencia, que también ha sido intervenida y está en vías de nacionalización con dinero público.
Pero el colmo de la golfería sería el exmiembro del consejo de administración de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) José Enrique Garrigós  que ha afirmado  que no estaba “preparado” ni tenía “tiempo” para revisar los balances sobre las cuentas de la entidad que les presentaba el equipo directivo. ¡Pero no se olvidaba de cobrar ni un solo mes!
Y continúa…
Qué opinan del presidente del Consejo General del Poder Judicial con sus viajecitos con Jerónimo a Marbella (no se pierdan el nº 3 de la revista Mongolia) a costa de las arcas públicas y con su posterior actitud despótica diciendo que no tiene que dar explicaciones a nadie. ¿Pero quién se ha creído ese señor qué es? Es un funcionario del Estado encumbrado al Consejo por un acuerdo entre PP y PSOE (representantes de los ciudadanos).
Tampoco se queda corto el obispo de Alcalá, Reig Plá, el que dejó el obispado de Segorbe con números muy rojos (¿alguien le ha pedido responsabilidades?), atacando a cualquier hora de los homosexuales y a las mujeres que quieren ser independientes. Realmente su papel sería de “bufón” si hablase a nivel personal pero lo peligroso es que dice aquello que Rouco Varela no se atreve a decir: los homosexuales al psiquiatra y a las mujeres  atadas a la pata de la  cama. Y mientras los ciudadanos manteniéndolos.
Con  personajes como éste  lo tiene mal  el actual consejo de administración de la iglesia española. Por el contrario, lo que tienen que comenzar a hacer es pagar el IBI de sus propiedades como todo hijo de vecino.  Hay que tener en cuenta que la Iglesia católica es la segunda dueña de inmuebles de todo el país. Ha llegado el momento de plantarles cara, que paguen lo que deben y que se lean en sus ratos libres el Evangelio a ver si aprenden algo. Y paralelamente echamos en falta una posición pública de la iglesia de base sobre todo lo que está pasando.
Pero éstas no son las únicas golferías que vemos cada día.
Quien no lo va a tener tan fácil es Rafael Blasco, actual portavoz del PP en las Cortes Valencianas. Más pronto que tarde tendrá que explicar a un juez por qué se esfumaron seis millones de euros de las arcas valencias que iban a ser destinados a cooperación internacional…. Con alguno de estos millones se compraron pisos.
La ministra Pastor, esta señora tan seria que habla siempre de austeridad, resulta que ha inaugurado  por sorpresa el primer tramo de la autovía A-14 que pretende unir Lérida con Francia. Se trata de  siete kilómetros de carretera con  una inversión de 37,6 millones de euros de las arcas públicas. Pero lo curioso es que dicho  proyecto no cuenta con ningún plan de continuidad.
¿Y el ministro Wert? Ese que iba de liberal  en sus tertulias en la SER y que se ha convertido en un déspota desde que ha llegado al Ministerio de Cultura.
Su soberbia, arrogancia  y la forma de tratar a sus subordinados le delatan pero lo peor es que se niega, en nombre del Gobierno, a que exista una asignatura que se llama Educación para la Ciudadanía en donde lo que se pretende es que los niños aprendan a ser buenos ciudadanos, respetuosos con los demás, sean como sean éstos, de otro color, que hablen otra lengua, que tengan otra religión u otra opción sexual.  ¡Con la falta que nos hace todo eso!
Pero esos temas no les gusta a Wert y a sus correligionarios. ¿Por qué será? Si lo que precisamente necesita este país es una manita de ética y seriedad.
Pero además Wert miente. Para argumentar su política de recortes en Educación nos dijo que en España sobran universidades. Ese tema se puede cuestionar pero no a base de mentiras.
Wert afirmó que en España había 79 universidades mientras que en California con la misma población sólo había diez. Bueno pues resulta que en dicho estado norteamericano hay 146.
Este señor, al mismo tiempo que recorta en Educación pública, regala  2,7 millones de euros al Hipódromo de la Zarzuela, empresa privada. También ha decidido conceder  297.500 euros para iniciar la construcción de un Museo en Fuendetodos, cosa que está muy bien pero no en tiempos de penurias, y el Consorcio de la Maestranza recibirá  2,11 millones.
Y para cerrar la crónica, un recuerdo al señor Louis Vuitton, el famoso empresario francés de artículos de lujo, que tras recibir una llamada primero de Marichalar y después  del suegro de éste, decidió financiar en 2004 la primera edición del Valencia Summit, organizado por Urdangarin, con 2´4 millones de euros. En la foto del acto no faltaban los pajes del yerno del Rey: Camps y Barberá.

La CNMV se saltó la ley en las OPS de Bankia y Banca Cívica


presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Julio Segura, defendió ayer la labor del organismo supervisor en la salida a bolsa de Bankia, al asegurar que si no hubiera sido por sus exigencias los inversores hubieran perdido mucho más dinero. Sin embargo, Segura olvidó que la Comisión regateó la ley para permitir unas Ofertas Públicas de Suscripción (OPS)de acciones que no cumplían un requisito indispensable.

La CNMV se saltó la ley en las OPS de Bankia y Banca Cívica
http://www.elconfidencial.com/economia/2012/05/30/la-cnmv-se-salto-la-ley-en-las-ops-de-bankia-y-banca-civica--98973/

Ni Bankia ni Cívica presentaron cuentas auditadas o proforma de los tres ejercicios previos al año de su salida a bolsa, una información indispensable para saber la sostenibilidad de los balances de los emisores de las acciones. Una obligación que años atrás impidió que en España varios equipos de fútbol, como el Atlético de Madrid, el Espanyol o el Real Valladolid, pudieran debutar en los mercados de capitales como ocurre en gran parte de los países de Europa.
Así consta en el Real Decreto 1310/2005,  de 4 de noviembre, en materia de admisión a negociación de valores en mercados secundarios oficiales, una ley según la cual para que un folleto informativo sea aprobado “el emisor deberá aportar sus cuentas anuales individuales y consolidadas”. Pero esos estados contables “deberán comprender, al menos, los tres últimos ejercicios en el caso de valores participativos, y los dos últimos ejercicio en los demás casos”. Asimismo, las cuentas “deberán haber sido preparadas y auditadas de acuerdo con la legislación aplicable al emisor”.
Una condición indispensable que ni Bankia ni Banca Cívica cumplieron. Ni el banco liderado por Caja Madrid y Bancaja ni el participado por CAN y Cajasol satisfacían estas exigencias de la Ley del Mercado de Valores. Su situación fue similar a la que en noviembre de 1999 se dio en la salida a bolsa de Terra Networks, la filial de Internet de Telefónica que tampoco tenía el historial mínimo para que los inversores se pudieran hacer una composición de lugar sobre la salud de sus cuentas. Sólo presentó su balance a 31 de diciembre de 1998 y 30 de junio de 1999, igual que las dos cajas.
Por tanto, para que el supervisor aprobase este miércoles ambos folletos, se acogió una cláusula excepcional cuyo criterio es puramente subjetivo.  La Comisión aceptó dar su visto bueno a ambas operaciones en base al “interés del emisor o de los inversores, siempre que entienda que los inversores disponen de la información necesaria para formarse un juicio fundadosobre el emisor y sobre los valores cuya admisión a negociación se solicita”. Una consideración que la mayoría de los inversores institucionales no compartieron como demuestra que los internacionales solo suscribieron 100 millones de euros sobre un total de 1.500 millones.
La CNMV dio su autorización al creer suficiente la información individualizada que cada uno de las cajas que forman Bankia y Cívica habían entregado año tras año al supervisor. La entidad navarra, ahora adquirida por Caixabank tras hundirse un 40% en bolsa, elaboró unos estados financieros agregados correspondientes a los ejercicios 2008 y 2009 con el objetivo de presentar información sobre las principales magnitudes financieras de los subgrupos en 2010 y que hasta entonces desarrollaban su actividad por separado. Bankia se limitó al ejercicio de 2009. En cualquier caso, se trató de datos sin auditar y por tanto de validez muy relativa para el inversor y para la propia CNMV, como se ha demostrado.
Advertencias insuficientes
De hecho, el organismo presidido por Julio Segura alertó de que la información financiera incorporada al folleto “podría no ser representativa ni comparable con los resultados operativos, la situación financiera y los flujos de caja”. La Comisión se curó en salud y apuntó a en el caso de Bankia que “es importante señalar que dicha información financiera puede no representar la realidad de lo que hubiera sido Bankia de haberse integrados los negocios financieros, bancarios y parabancarios de BFA”.
Por último, advirtió que los resultados podrían haber sido distintos y que la información pro forma “no debería ser tomada como indicador de los resultados futuros”.  Es decir, verificó unos folletos de OPS cuyos datos ni el propio organismo supervisor se creía. Tanto Iberdrola Renovables como Criteria, que también se constituyeron expresamente para salir a bolsa en 2007, si presentaron datos auditados de los tres ejercicios precedentes
Esas advertencias fueron a las que se acogió ayer Segura para, en su comparecencia en el Congreso de los Diputados, indicar que la CNMV evitó pérdidas adicionales del 20% a los accionistas de Bankia. Según estos cálculos, el deterioro del valor podría alcanzar el 83% sin las exigencias introducidas por la institución en relación a la obligación de que la OPS destinara al menos el 40% a inversores cualificados.
"Existía toda la información que hacía imposible que se impidiera la salida a Bolsa de Bankia por falta de transparencia", recalcó el presidente saliente de la CNMV, quien insistió en que la entidad superó los requisitos adicionales exigidos a una sociedad para su cotización, tanto en cuanto a gobierno corporativo como en cuanto a la venta de acciones. Sin embargo, olvidó mencionar que ni Bankia ni Cívica presentaron cuentas auditadas de tres años como demanda la ley.
Segunda alteración
Por si fuera poco, la CNMV permitió un cambio fundamental a la hora de asignar las acciones de Bankia a los inversores particulares. Accedió a que el prorrateo se hiciera tomando como referencia el precio definitivo de la OPS (3,75 euros), en lugar de el precio máximo (5,05 euros), como se ha hecho en todas las salidas a bolsa de la historia.
Esa modificación permitió a Bankia colocar más títulos a los inversores al reducir el divisor. De esta manera, los particulares, la mayoría clientes del propio banco, recibieron más acciones de las que realmente querían comprar. Una maniobra que facilitó completar una OPS que no consiguió la demanda suficiente para cerrarse con éxito.

domingo, 20 de mayo de 2012

¿Capitalismo popular? El engaño de la forzada salida a bolsa de Bankia y Banca CívicaTodo el proceso de liquidación del sector de Cajas de Ahorros, y su reconversión en bancos, es sumamente cuestionable especialmente en cuanto a la actuación y responsabilidad de los gobiernos, tanto de Zapatero como de Rajoy, como del supervisor: el Banco de España y su gobernador el inefable MAFO. Sin duda la sociedad ha perdido con la desaparición de estas sociedades. Al margen de la mala gestión de muchos de sus directivos que han salido "de rositas", hay un coste importante derivado de la desaparición del dividendo social -es decir la desaparición de la obra social- y en un próximo futuro de un previsible proceso de exclusión bancaria de sectores de las clases populares. El tema da para mucho pero aquí nos centraremos en un tema al que podríamos llegar a calificar como de una cierta estafa cometida con muchos pequeños ahorradores, que eran clientes de las cajas, a los que con motivo de la forzada salida a bolsa de los bancos de éstas se les colocaron acciones de éstos, de dudosa perspectiva, basándose en la confianza que los ahorradores tenían depositada en su caja. La realidad de la actuación prepotente de las entidades financieras respecto a su clientela más vulnerable, y sin preparación financiera, ya ha sido suficientemente conocida en cuanto a la colocación de otros activos de riesgo como las "participaciones preferentes", las "deudas subordinadas" o las "cuotas participativas" en el caso de la CAM. Pero el caso que ahora se ha hecho evidente es el de los pequeños ahorradores convertidos en accionistas de bancos, creados de forma forzada por parte de Cajas con problemas, bajo la presión gubernamental y del supervisor, tal como han sido los casos de Banca Cívica y Bankia. En ambos casos los máximos directivos de las entidades de ahorro han forzado, en la salida a bolsa de sus bancos, a la colocación de las acciones del tramo minoritario mediante campañas entre su clientela tradicional y poco sofisticada financieramente. En ambos casos se ha vendido a la clientela las acciones, volvemos a decir de dudosa evolución, como si fueran productos de la propia caja en la que ellos tenían depositados sus ahorros y confianza, como si se tratara de un producto más y sin plantearles el riesgo que representaban unos productos sometidos a la especulación bursátil. Los resultados son bastante claros en ambos casos con la fuerte pérdida de valor de los productos adquiridos. Tomemos el ejemplo de Banca Cívica. Las acciones salieron en julio de 2011 al precio de 2,7 euros/acción. En marzo de 2012, ocho meses después Banca Cívica fue comprada por Caixabank al precio de 1,97 euros/acción. Es decir en estos pocos meses las acciones cayeron un 27% de su valor. El cambio se hizo de 8 acciones de Banca Cívica por 5 acciones de Caixabank. Las acciones de CaixaBank se valoraron al precio de 3,25 euros / acción. Hoy las acciones de CaixaBank rondan los 2,2 euros/acción, lo que supone que los accionistas de Banca Cívica han sufrido una pérdida adicional de un 30% más desde el cambio. En la bolsa las acciones de Banca Cívica antes de cumplir un año de cotización han perdido un 50% de su valor inicial. El caso de Bankia por su importancia es el que más fielmente representa esta repercusión negativa para los pequeños ahorradores que confiaron en la entidad financiera y compraron títulos de Bankia a su salida a bolsa. Se trata de más de 350.000 pequeños ahorradores de las siete cajas de ahorro que estaban en la matriz de Bankia. La acción de Bankia salió a finales de julio de 2011 al precio de 3,75 euros/acción. Esta semana, pocos meses después, la acción de Bankia apenas cotizaba a 1,7 euros/acción, con una pérdida respecto a la salida a bolsa del 55%. Es decir los dos bancos de cajas que a instancias de las reformas financieras puestas en marcha por el gobierno, avaladas e impulsadas por el supervisor, se hicieron salir a bolsa han acumulado pérdidas millonarias sobre su capital inicial. La mayor parte de esta pérdida ha sido soportada por cientos de miles de pequeños accionistas, clientes de las cajas de los que podríamos decir que como mínimo no fueron bien informados, ya que en muchos casos no fueron conscientes de los riesgos que conllevaba comprar unos productos, acciones con dudoso y problemático recorrido, los cuales se les vendieron como si fueran un producto cualquiera de las antiguas cajas. Esta salida a bolsa de Banca Cívica y Bankia, con unas perspectivas como mínimo poco claras, como se ha demostrado, ha supuesto algo similar a una verdadera estafa con pérdida de ahorros de una amplia multitud de cientos de miles de pequeños ahorradores, a los que se hizo entrar en el peligroso mundo del llamado y alabado por muchos "capitalismo popular". Y mientras los ahorradores-accionistas pierden en sus ahorros colocados en acciones, y los trabajadores de Bankia y Banca Cívica sufren por el futuro de sus puestos de trabajo, los máximos responsables comenzando por Rodrigo Rato de Bankia, Antonio Pulido y Enrique Goñi de Banca Cívica desaparecen por el “foro” y en algunos casos con jugosas propinas. Todo el proceso de liquidación del sector de Cajas de Ahorros, y su reconversión en bancos, es sumamente cuestionable especialmente en cuanto a la actuación y responsabilidad de los gobiernos, tanto de Zapatero como de Rajoy, como del supervisor: el Banco de España y su gobernador el inefable MAFO. Sin duda la sociedad ha perdido con la desaparición de estas sociedades. Al margen de la mala gestión de muchos de sus directivos que han salido "de rositas", hay un coste importante derivado de la desaparición del dividendo social -es decir la desaparición de la obra social- y en un próximo futuro de un previsible proceso de exclusión bancaria de sectores de las clases populares. El tema da para mucho pero aquí nos centraremos en un tema al que podríamos llegar a calificar como de una cierta estafa cometida con muchos pequeños ahorradores, que eran clientes de las cajas, a los que con motivo de la forzada salida a bolsa de los bancos de éstas se les colocaron acciones de éstos, de dudosa perspectiva, basándose en la confianza que los ahorradores tenían depositada en su caja. La realidad de la actuación prepotente de las entidades financieras respecto a su clientela más vulnerable, y sin preparación financiera, ya ha sido suficientemente conocida en cuanto a la colocación de otros activos de riesgo como las "participaciones preferentes", las "deudas subordinadas" o las "cuotas participativas" en el caso de la CAM. Pero el caso que ahora se ha hecho evidente es el de los pequeños ahorradores convertidos en accionistas de bancos, creados de forma forzada por parte de Cajas con problemas, bajo la presión gubernamental y del supervisor, tal como han sido los casos de Banca Cívica y Bankia. En ambos casos los máximos directivos de las entidades de ahorro han forzado, en la salida a bolsa de sus bancos, a la colocación de las acciones del tramo minoritario mediante campañas entre su clientela tradicional y poco sofisticada financieramente. En ambos casos se ha vendido a la clientela las acciones, volvemos a decir de dudosa evolución, como si fueran productos de la propia caja en la que ellos tenían depositados sus ahorros y confianza, como si se tratara de un producto más y sin plantearles el riesgo que representaban unos productos sometidos a la especulación bursátil. Los resultados son bastante claros en ambos casos con la fuerte pérdida de valor de los productos adquiridos. Tomemos el ejemplo de Banca Cívica. Las acciones salieron en julio de 2011 al precio de 2,7 euros/acción. En marzo de 2012, ocho meses después Banca Cívica fue comprada por Caixabank al precio de 1,97 euros/acción. Es decir en estos pocos meses las acciones cayeron un 27% de su valor. El cambio se hizo de 8 acciones de Banca Cívica por 5 acciones de Caixabank. Las acciones de CaixaBank se valoraron al precio de 3,25 euros / acción. Hoy las acciones de CaixaBank rondan los 2,2 euros/acción, lo que supone que los accionistas de Banca Cívica han sufrido una pérdida adicional de un 30% más desde el cambio. En la bolsa las acciones de Banca Cívica antes de cumplir un año de cotización han perdido un 50% de su valor inicial. El caso de Bankia por su importancia es el que más fielmente representa esta repercusión negativa para los pequeños ahorradores que confiaron en la entidad financiera y compraron títulos de Bankia a su salida a bolsa. Se trata de más de 350.000 pequeños ahorradores de las siete cajas de ahorro que estaban en la matriz de Bankia. La acción de Bankia salió a finales de julio de 2011 al precio de 3,75 euros/acción. Esta semana, pocos meses después, la acción de Bankia apenas cotizaba a 1,7 euros/acción, con una pérdida respecto a la salida a bolsa del 55%. Es decir los dos bancos de cajas que a instancias de las reformas financieras puestas en marcha por el gobierno, avaladas e impulsadas por el supervisor, se hicieron salir a bolsa han acumulado pérdidas millonarias sobre su capital inicial. La mayor parte de esta pérdida ha sido soportada por cientos de miles de pequeños accionistas, clientes de las cajas de los que podríamos decir que como mínimo no fueron bien informados, ya que en muchos casos no fueron conscientes de los riesgos que conllevaba comprar unos productos, acciones con dudoso y problemático recorrido, los cuales se les vendieron como si fueran un producto cualquiera de las antiguas cajas. Esta salida a bolsa de Banca Cívica y Bankia, con unas perspectivas como mínimo poco claras, como se ha demostrado, ha supuesto algo similar a una verdadera estafa con pérdida de ahorros de una amplia multitud de cientos de miles de pequeños ahorradores, a los que se hizo entrar en el peligroso mundo del llamado y alabado por muchos "capitalismo popular". Y mientras los ahorradores-accionistas pierden en sus ahorros colocados en acciones, y los trabajadores de Bankia y Banca Cívica sufren por el futuro de sus puestos de trabajo, los máximos responsables comenzando por Rodrigo Rato de Bankia, Antonio Pulido y Enrique Goñi de Banca Cívica desaparecen por el “foro” y en algunos casos con jugosas propinas.

http://www.nuevatribuna.es/opinion/manel-garcia-biel/2012-05-19/-capitalismo-popular-el-engano-de-la-forzada-salida-a-bolsa-de-bankia-y-banca-civica/2012051919590300746.html

Todo el proceso de liquidación del sector de Cajas de Ahorros, y su reconversión en bancos, es sumamente cuestionable especialmente en cuanto a la actuación y responsabilidad de los gobiernos, tanto de Zapatero como de Rajoy, como del supervisor: el Banco de España y su gobernador el inefable MAFO.
Sin duda la sociedad ha perdido con la desaparición de estas sociedades.  Al margen de la mala gestión de muchos de sus directivos que han salido "de rositas", hay un coste importante derivado de la desaparición del dividendo social -es decir la desaparición de la obra social- y en un próximo futuro de un previsible proceso de exclusión bancaria de sectores de las clases populares.
El tema da para mucho pero aquí nos centraremos en un tema al que podríamos llegar a calificar como de una cierta estafa cometida con muchos pequeños ahorradores, que eran clientes de las cajas, a los que con motivo de la forzada salida a bolsa de los bancos de éstas se les colocaron acciones de éstos, de dudosa perspectiva, basándose en la confianza que los ahorradores tenían depositada en su caja.
La realidad de la actuación prepotente de las entidades financieras respecto a su clientela más vulnerable, y sin preparación financiera, ya ha sido suficientemente conocida en cuanto a la colocación de otros activos de riesgo como las "participaciones preferentes", las "deudas subordinadas" o las "cuotas participativas" en el caso de la CAM. Pero el caso que ahora se ha hecho evidente es el de los pequeños ahorradores convertidos en accionistas de bancos, creados de forma forzada por parte de Cajas con problemas, bajo la presión gubernamental y del supervisor, tal como han sido los casos de Banca Cívica y Bankia.
En ambos casos los máximos directivos de las entidades de ahorro han forzado, en la salida a bolsa de sus bancos, a  la colocación de las acciones del tramo minoritario mediante campañas entre su clientela tradicional y poco sofisticada financieramente. En ambos casos se ha vendido a la clientela las acciones, volvemos a decir de dudosa evolución, como si fueran productos de la propia caja en la que ellos tenían depositados sus ahorros y confianza, como si se tratara de un producto más y sin plantearles  el riesgo que representaban unos productos sometidos a la especulación bursátil.
Los resultados son bastante claros en ambos casos con la fuerte pérdida de valor de los productos adquiridos. Tomemos el ejemplo de Banca Cívica. Las acciones salieron en julio de 2011 al precio de 2,7 euros/acción. En marzo de 2012, ocho meses después Banca Cívica fue comprada por Caixabank al precio de 1,97 euros/acción. Es decir en estos pocos meses las acciones cayeron un 27% de su valor. El cambio se hizo de 8 acciones de Banca Cívica por 5 acciones de Caixabank. Las acciones de CaixaBank se valoraron al precio de 3,25 euros / acción. Hoy las acciones de CaixaBank rondan los 2,2 euros/acción, lo que supone que los accionistas de Banca Cívica han sufrido una pérdida adicional de un 30% más desde el cambio. En la bolsa las acciones de Banca Cívica antes de cumplir un año de cotización han perdido un 50% de su valor inicial.
El caso de Bankia  por su importancia es el que más fielmente representa esta repercusión negativa para los pequeños ahorradores que confiaron en la entidad financiera y compraron títulos de Bankia a su salida a bolsa. Se trata de más de 350.000 pequeños ahorradores de las siete cajas de ahorro que estaban en la matriz de Bankia. La acción de Bankia salió a finales de julio de 2011 al precio de 3,75 euros/acción. Esta semana, pocos meses después, la acción de Bankia apenas cotizaba a 1,7 euros/acción, con una pérdida respecto a la salida a bolsa del 55%.
Es decir los dos bancos de cajas que a instancias de las reformas financieras puestas en marcha por el gobierno, avaladas e impulsadas por el supervisor, se hicieron salir a bolsa han acumulado pérdidas millonarias sobre su capital inicial.  La mayor parte de esta pérdida ha sido soportada por cientos de miles de pequeños accionistas, clientes de las cajas de los que podríamos decir que como mínimo no fueron bien informados, ya que en muchos casos no fueron conscientes de los riesgos que conllevaba comprar unos productos, acciones con dudoso y problemático recorrido, los cuales se les vendieron como si fueran un producto cualquiera de las antiguas cajas.  
Esta salida a bolsa de Banca Cívica y Bankia, con unas perspectivas como mínimo poco claras, como se ha demostrado, ha supuesto algo similar a una verdadera estafa con pérdida de ahorros de una amplia multitud de cientos de miles de pequeños ahorradores, a los que se hizo entrar en el peligroso mundo del llamado y alabado por muchos "capitalismo popular".  
Y mientras los ahorradores-accionistas pierden en sus ahorros colocados en acciones, y los trabajadores de Bankia y Banca Cívica sufren por el futuro de sus puestos de trabajo, los máximos responsables comenzando por Rodrigo Rato de Bankia, Antonio Pulido y Enrique Goñi de Banca Cívica desaparecen por el “foro” y en algunos casos con jugosas propinas.

domingo, 6 de mayo de 2012

De Guindos plantea a Caixabank, BBVA y Santander participar en una ‘solución’ al problema de Bankia si Rato fracasa. El ministro llamó el lunes a los tres presidentes

El Gobierno está preocupado por la situación de Bankia. Luis de Guindos tiene prisa por resolver el futuro de la entidad que lidera Caja Madrid y Bancaja. Por eso, no ha tenido reparos en telefonear a los tres grandes banqueros del país, Isidro Fainé, Francisco González y Emilio Botín, para allanar una posible gran operación bancaria si fracasa el proyecto en solitario que defiende Rodrigo Rato.

Según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes del Gobierno, el ministro de Economía busca estos días una solución última para Bankia, después de que los duros ataques a la banca española, desde el Fondo Monetario Internacional y Standard & Poors, colmaran la paciencia del ministro. Y es que el ‘dardo’ del FMI iba directamente contra Bankia, aunque no llegara a citarle expresamente.
Uno de los primeros movimientos de Luis de Guindos ha sido iniciar una ronda de contactos al máximo nivel con los presidentes de las tres grandes entidades financieras españolas para sondearles sobre su disposición a una gran operación para ‘salvar’ a la entidad que presideRodrigo Rato.
Se concretó en sendas llamadas telefónicas personales, el lunes, desde el ministerio, a los máximo dirigentes de Caixabank, BBVA y Santander.
Trocear la entidad
Entre las alternativas que desde el Ejecutivo se está trasladando a los tres bancos más importantes, en la línea de que participen en una maniobra de urgencia, es trocear Bankia y repartirla entre ellos. Se trata de que Caixabank, BBVA y Santander evalúen que volumen de activos están dispuestos a asumir cada uno.
Según las fuentes consultadas por ECD, De Guindos trata de evitar una recapitalización de la entidad que preside Rodrigo Rato a través del FROB, una de las opciones que también está encima de la mesa del ministro de Economía.
No se cree en el proyecto de Rato
En el entorno del ministro De Guindos se considera que el banco que preside Rodrigo Rato tendría que haber planteado una fusión en estos últimos meses para asegurar su viabilidad futura. Y piensan que aún tiene tiempo para hacerlo hasta el día 31 de este mes.
El Gobierno nunca ha creído en el proyecto en el que Rato y su equipo están trabajando ahora, en la línea de que el banco siga su andadura en solitario, sin fusiones de ningún tipo. Al contrario, ha propugnado que Bankia participara en el ‘baile’ de entidades para cerrar el mapa del sector financiero en España. Pero Rodrigo Rato siempre se ha resistido a una absorción por fusión.
La lentitud del Banco de España
Otro de los aspectos que tiene ‘quemado’ a Luis de Guindos es la lentitud del Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, para pronunciarse sobre la viabilidad o no de una Bankia en solitario.
El ministro le ha exigido una respuesta concreta para mediados de este mes, porque el Gobierno quiere despejar ya, y de una vez por todas, cualquier incertidumbre sobre la banca española.
Según las fuentes consultadas, en el entorno del propio Rajoy se comenta en privado que la reforma financiera va excesivamente lenta.
De Guindos tiene una cosa clara: los inversores van a medir la viabilidad y seriedad de la reforma financiera española por lo que ocurra con Bankia. Y España no se puede permitir errores en este proceso, porque la confianza y la credibilidad del país están en juego.