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domingo, 20 de mayo de 2012

Caja Canarias incrementó su actividad financiera durante el primer tirimestre

La entidad formalizó más de 20.000 nuevas operaciones crediticias, por un importe cercano a los 300 millones de euros, el 9 por ciento más que en el mismo período de 2011

http://www.abc.es/20120519/local-canarias/abci-caja-201205200015.html 

CajaCanarias Banca Cívica incrementó su actividad financiera durante el primer trimestre de este año y formalizó en ese período más de 20.000 nuevas operaciones crediticias, por un importe global cercano a los 300 millones de euros, lo que representa un 9 por ciento más que en esas fechas de 2011.
La entidad prosigue la senda de captación de mayores recursos de clientes, siendo especialmente relevantes los crecimientos contabilizados en los apartados de productos fuera de balance, como fondos de inversión, planes de pensiones y otros instrumentos de ahorro, y en la comercialización de emisiones propias, como los pagarés, y ajenas, como las emisiones de deuda apta para la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC). En estos últimos capítulos, la subida supera el 22,6 por ciento respecto al volumen existente a finales de marzo del pasado ejercicio.
En su conjunto, el volumen de negocio de CajaCanarias en el Archipiélago evoluciona en consonancia con el del Banca Cívica a nivel nacional, que sigue aumentando dentro de un contexto caracterizado por la desaceleración económica, la crisis de riesgo soberano y, en general, la situación macro de España, lo que ha sido posible gracias a la confianza de los clientes y al importante compromiso que mantiene la entidad con el territorio en el que presta sus servicios financieros.
Elevada liquidez y solvencia
El crecimiento en la concesión de préstamos ha sido posible porque Banca Cívica mantiene una holgada posición de liquidez, que le permite tener cubiertos los vencimientos de financiación mayorista hasta el año 2015. El nivel total de liquidez disponible a 31 de marzo ascendía a 18.303 millones de euros, de los que 8.235 millones corresponden a liquidez básica, 5.069 a colaterales adicionales y 5.000 millones de línea de avales para poder emitir.
En lo que respecta a la solidez y fortaleza financiera del grupo, imprescindibles para poder hacer fluir el crédito, éste cerró el primer trimestre con un coeficiente de solvencia del 12,71 por ciento y un core capital del 8,99 por ciento.
El activo total de Banca Cívica se situó en 77.100 millones de euros, con un aumento acumulado en el período de 5.272,6 millones, un 7,34%; mientras que el pasivo total alcanzó la cifra de 74.246,6 millones de euros, con un incremento del 7,68% en marzo de 2012 sobre diciembre de 2011. Los depósitos de clientes, la partida más representativa del pasivo de balance, ascendieron a 49.705,5 millones de euros, un 0,28% más.
A nivel nacional, los recursos fuera de balance crecen un 3 por ciento respecto al cierre del 2011, entre los que destaca especialmente la evolución de los fondos de inversión, que en el mismo plazo se han incrementado en un 11por ciento.
Resultados del grupo
Respecto a los resultados de este primer trimestre, Banca Cívica destinó la totalidad del beneficio obtenido a reforzar sus provisiones. Antes de estas dotaciones, el resultado alcanzó la cifra de 66,3 millones de euros, un 0,54 por ciento menos que en el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, el registro de las provisiones extraordinarias netas requeridas por el Real Decreto-Ley 2/2012 ha supuesto una dotación de 60,6 millones de euros, sin cuyo impacto el resultado de las actividades de explotación se habría incrementado en un 34 por ciento respecto al año anterior.
Por otro lado, las sinergias de la operación de integración de Banca Cívica, formada por CajaCanarias, Caja Navarra, Caja de Burgos y Cajasol, ya han empezado a reflejarse en los resultados del grupo, cuyos costes de explotación han caído un 18 por ciento, lo que representa un ahorro de 46 millones.

lunes, 14 de mayo de 2012

¿Se rebelarán CajaCanarias y La Caja de Canarias contra las nuevas normas bancarias, tras las fusiones?


  • Las dos entidades, que siguen teniendo personalidad jurídica propia, podrían convertirse en cooperativas de crédito
  • Cajasiete, por ejemplo, funciona como tal, con excelentes resultados en este momento
Andrés Orozco, máximo responsable en Canarias de CaixaBank./Galería de Presidencia del Gobierno de Canarias.

El diario “La Provincia” apuntaba ayer, en su edición digital, que La Caja de Canarias, a la que no ha sentado nada bien la nacionalización de Bankia, se planteaba convertirse en cooperativa de crédito y no perder su obra social, que tanto bien hace a la sociedad de su ámbito de actuación.
Nada se sabe de las expectativas de CajaCanarias, que en este momento posee el 0,9% del capital de CaixaBank, entidad que no ha definido  aún cuál va a ser el papel de las cajas absorbidas (las cuatro de Banca Cívica) en su organización, en la que ya se han “colado” los co presidentes de Cívica, Goñi y Pulido como miembros de su consejo de administración.
¿Mantendrá CaixaBank la obra social de las entidades absorbidas? ¿Las abandonará a su suerte?Las dos cajas canarias, por su parte, siguen teniendo personalidad jurídica propia y mantienen sus propias asambleas; pero las fusiones y las absorciones sucesivas han sido tan enrevesadas que se han quedado muchos cabos sueltos.

Álvaro Arvelo, presidente ejecutivo de CajaCanarias.

En caso de litigio ante los tribunales, las dos cajas canarias conservarían derechos que ahora se creen perdidos. La conversión en cooperativas de crédito, tipo la tinerfeña Cajasiete, o la Caja Rural de Canarias de Las Palmas, parece posible.
El modelo de Cajasiete, que no ha cesado su implantación en las islas, sobre todo en las de la provincia occidental, es significativo. Bien organizada, pequeña, sin grandes pretensiones, es verdad que se ha convertido en la única entidad netamente canaria, ya que la Caja Rural de Las Palmas pactó con la almeriense Cajamar una fusión que al parecer no ha sido culminada por la denuncia de uno de sus directivos, que no estaba de acuerdo con ella, sino con que las dos cajas rurales canarias se unieran.
Desde luego, con las decisiones –ahora se ve que erróneas– de las asambleas de ambas cajas de ahorros canarias se impidió la creación de un banco regional. El Gobierno de Canarias hizo mutis por el foro y la mera insinuación despertó las apetencias de los directivos de la Caja Insular de Las Palmas, que pretendían más una absorción de la de Santa Cruz de Tenerife que de una unión de ambas.



Juan María Nin, el mayor responsable, tras Isidre Fainé, de CaixaBank.

La de Tenerife era “primus inter pares”, con más recursos y mejor gestión. Al final cada cual se fue por su lado, demostrándose una vez más que en estas islas la unión parece imposible y que el pleito subyace en cualquier decisión que se tome, por trascendente que ésta sea.
Porque la absorción de la Caja Insular por Bankia, ahora intervenida, fue un desastre. Y Banca Cívica se convirtió en un estrepitoso fracaso desde la entrada en ella de Caja Sur, la entidad socialista andaluza, que desvirtuó todo el espíritu primigenio de Cívica, cuyos verdaderos fundadores fueron Enrique Goñi (Navarra) y Álvaro Arvelo (Canarias).
En cualquier caso, una sociedad como la nuestra, tan apegada a sus cajas, no debería perder sus obras sociales, que han sido muy importantes, sobre todo asistencial y culturalmente, desde hace muchos años. Y tampoco su actividad financiera.
Lo apuntado ayer por el diario “La Provincia” de que las entidades canarias podrían  retomar el negocio financiero y formar cooperativas de crédito, tipo Cajasiete, para operar con clientes de tipo medio, con establecimiento de microcréditos para pymes y autónomos y ayudar así a la economía de las islas, parece una muy buena noticia. Es verdad que no ha sido tomado ningún acuerdo al respecto.
Por otra parte, la nacionalización de Bankia sume en la incertidumbre a La Caja de Canarias (la antigua Insular de Las Palmas), pero la absorción de la tinerfeña CajaCanarias por CaixaBank, y la lentitud de este último banco en tomar decisiones con las entidades absorbidas, pone en la más absoluta incertidumbre a empleados y clientes de CajaCanarias.
Hace unos días publicábamos en exclusiva (ver eldiariodetenerife.com) la información de una cesión de créditos por valor de 800 millones de euros, hecha por Banca Cívica a una entidad especialista en cobros a morosos, Vion Europa.
Los créditos de esta cartera que procedan de CajaCanarias ya no podrán ser negociados con esta entidad, ni con Banca Cívica, ni con CaixaBank, sino con la mencionada empresa especializada en el cobro a morosos, con criterios mucho más agresivos que los de los bancos. Lo que rompe con la filosofía no sólo de CajaCanarias sino de la propia CaixaBank, mucho más comprometida con sus clientes y con un trato amable con ellos.



Goñi y Pulido se colaron de rondones en CaixaBank, sin reparar en gastos.

Un portavoz de CajaCanarias dijo a eldiariodetenerife.com que esta cesión de créditos se hizo por imperativo del Banco de España. Ellos sabrán, pero la medida ha caído como una bomba en algunos sectores de la sociedad tinerfeña. Además, Banca Cívica había iniciado algunos procedimientos judiciales contra los deudores, que no podrán ser traspasados a la empresa de cobro de morosos antes de que se sustancien, ya que podrían dejar en indefensión a los clientes afectados.
A estas alturas, el delegado especial de La Caixa/CaixaBank en Canarias, Andrés Orozco, ha mantenido ya entrevistas con el presidente ejecutivo de CajaCanarias, Álvaro Arvelo. Y Juan María Nin, máximo responsable, tras Isidre Fainé, de CaixaBank, había anunciado una visita a Tenerife, de la que no se ha ofrecido información, para hablar de algunos extremos de la absorción y, sobre todo, de cómo va a funcionar CaixaBank en las islas, si conservará o no el nombre de CajaCanarias, además de cómo va a quedar la obra social a partir de ahora.
En CajaCanarias, los empleados se encuentran confundidos con la situación, mucho más compleja de lo que parece. La actividad comercial de la entidad no es la más óptima en este momento, ya que todo se cuestiona, sobre todo las grandes operaciones, a la vista de la inminencia de adoptar los criterios de la entidad catalana.